
Si hacemos el cómputo anual, las horas de luz y de oscuridad son las mismas en todo el planeta: seis meses de día y seis meses de noche. Lo que ocurre es que en los polos estos ciclos se producen seguidos, mientras que en ecuador los días y las noches duran 12 horas todo el año. En las latitudes intermedias los días son más largos en verano y más cortos en invierno. Pero hay un día al año (mejor dicho, dos) en los que el día y la noche duran 12 horas en todo el planeta. Son los equinoccios. Esta pasada noche, a las 2.04 horas, ha tenido lugar el equinoccio de otoño (de primavera en el hemisferio sur). El Planeta Tierra pasa por el punto orbital más singular, más igualitario, más democrático del año. Aunque sea por un instante.
Pero cuando despertó, "el dinosaurio ya no estaba ahí". Claro. Los sueños, sueños son.