
Las autoridades turcas deben llevar a cabo investigaciones inmediatas, independientes, imparciales y efectivas sobre las presuntas violaciones de derechos humanos cometidas por agentes encargados de hacer cumplir la ley en todas las protestas multitudinarias celebradas en marzo de 2025, algunas de las cuales pueden constituir tortura; así lo afirma Amnistía Internacional en las conclusiones de una nueva investigación.
En"I cannot breathe": Allegations of torture and other ill-treatment during protests in March, Amnistía documenta la violencia policial durante y después de las protestas en gran medida pacíficas que estallaron en todo el país a raíz de la detención de Ekrem İmamoğlu, alcalde de Estambul y candidato presidencial por el opositor Partido Popular Republicano, y de 91 personas más el 19 de marzo de 2025.