
España ha enfrentado desafíos en la lucha contra la corrupción y la UE hasta ahora han valorado positivamente las recomendaciones realizadas por el país, sin embargo, aún existen asignaturas pendientes.
La Constitución Española establece valores fundamentales como la libertad, justicia, igualdad y pluralismo político, España es un Estado social y democrático de Derecho, con soberanía nacional que reside en el pueblo español, su lengua oficial es el castellano, aunque protegen otras lenguas españolas y su riqueza lingüística.
La corrupción en España es un problema sistémico que requiere una vigilancia constante y verdaderas medidas efectivas, con el fin de garantizar la justicia y el cumplimiento de la ley, pero la corrupción socava la confianza en los dirigentes políticos y en las instituciones gubernamentales, ya que los ciudadanos perciben que sus representantes públicos, pueden priorizar sus intereses personales sobre el bienestar de la sociedad, incluso drásticos errores en la misma justicia, donde envían a la cárcel a un obrero por un error burocrático, mientras otros con poder y dinero pactan una cantidad con el único fin de librarse de la entrada en prisión, aún habiendo cometido graves delitos de malversación, tráfico de influencias, sobornos, defraudación a Hacienda y muchos más.