
La corrupción en España, ha sido un tema de gran preocupación en las últimas décadas, afecta a diversos niveles de la administración pública y se manifiesta en múltiples formas, desde el soborno y la malversación de fondos, hasta el tráfico de influencias y la prevaricación.
Existen muchos y diversos casos de notoria relevancia, con una red de corrupción política, que involucra a empresarios y políticos en esquemas de soborno y fraude, que pone de manifiesto la necesidad de una mayor transparencia y controles más estrictos en la financiación de los partidos políticos, el dinero que entra de la UE, la adjudicación de contratos públicos y como y de que manera se gasta todo ese dinero.
La corrupción, no solo socava la confianza en las instituciones públicas, sino también tiene un impacto económico significativo.