Hay besos que valen todas las lágrimas, todas las angustias, todos los dolores, todas las luchas y todas las esperas…por eso son costosos…Escribe; Walter Pimienta.- En este mundo, entre más se vive más se ve -decía mi madre- .Y en este mundo se ha vendido, se vende y se venderá…y se ha comprado, se compra y se comprará de todo; hasta conciencias y almas; el señor diablo es un gran negociante de estas últimas. Anda suelto en busca de desesperados por ahí y con estos hace negocio. Y así también hubo una vez una tal María Antonia, vendedora besos Eso cantó y contó el señor José Antonio Morales en uno de sus bambucos, teniendo como escenario del caso el Municipio de Capitanejo (Santander)…Verdad o ficción, quién sabe…Y escucho hoy esta canción y me imagino a las gentes de dicho pueblo en tal tiempo,1949, pasando por aquella tienda leyendo este aviso; lo leerían dos y tres veces y se quedarían pensativas como descubriendo algo increíble: “SE VENDEN BESOS.