…Y en este mundo machista, entre la ficción y la realidad, ¿por qué no la existencia de una zorra?Escribe; Walter Pimienta.- He aquí, por fin, señoras y señores, la mujer zorra, no sea mal pensado, la versión femenina del zorro; la forma original de una heroína que, apuesta y hermosa, forajida y enmascarada, toda vestida de negro, a punta de espada y látigo defiende a la gente pobre enfrentada a los villanos; astuta, igual que aquel, imposible de atrapar, y que aparece hoy por vez primera en mi giratorio “Molino de papel” …
La zorra, dotada de una elusiva y escurridiza sabiduría, abre una gran brecha en el machista mundo del comic inasible a los espíritus chovinistas sin que por esto el lector o la lectora crea que la misma es machorra o marimacho que por ahí no es la cosa…Nada de eso…Para nada…
La mujer zorra se abre paso en este zorro mundo gracias a su manía de hacer con la punta de su filosa espada toledana una sutil letra Z mayúscula en la frente de los bandidos de alta monta, cosa en la que se ha consagrado porque a veces, en la de los bandidos de baja estopa, la hace en minúscula y con un bello e impresionante trazo cursivo.
No le busca más explicación al caso, ni una quinta pata al gato, la mujer zorra no vive una vida distinta a la de toda mujer preocupada por su belleza y su feminismo; ella, lo mismo que el zorro, hace de su actuar enmascarado y a caballo, el tragicómico papel en los detalles de la aventura, pero así también el rol de la sensibilidad y el gusto por los cosméticos y los matices que, para lucir en su vida pública, aplica a su cabello nunca desaliñado y siempre oloroso aflores porque la mujer zorra puede ser zorra, pero no por ello deja de ser una mujer siempre mujer…