Escribe Fernando Gabriel Heller.- Cómo se ve todo desde aquí. Si parece que estoy mirando pequeños puntos en unos de los pulloveres que me tejía mi abuela cuando era un pibe. O mejor dicho cuando mi abuela era joven. O vivía. Los pequeños puntos se mueven, desesperados, apurándose a vivir, por si se les escapa un cliente, se pierden una venta, llegan tarde a una cita. Si vieran todo como veo yo ahora desde aquí. Ahora voy muchachos, ya llego eh!! Mierda que es largo esto, no termina mas. Volvamos a los puntos. El otro día me decía uno, no tengo tiempo ni para ir al baño. Me levanto, desayuno (bah, es una forma de decir, café hervido y punto), beso al nene, beso a la nena, beso a mujer..., no, para ser sincero la mayoría de las veces no llego a esa parte, y a la calle. La calle te mastica, te traga, te digiere y te defeca. Todo eso y mucho mas. |