
Podemos entender que necesidad primaria es aquello que nos es indispensable para vivir en un estado de plena salud; es decir, aquello que nos sacia él hambre y la sed, que nos quita el frío y nos resguarda de las inclemencias del tiempo, dándonos cobijo a nosotros y a nuestra familia.
Después de cubiertas estas necesidades, el ser humano se dedica a cubrir otras necesidades, que en orden ascendente serían: seguridad; amistad, afecto e intimidad; estima y reconocimiento social; y finalmente autorrealización. Así se configura la conocida pirámide de Maslow, en la que, según este autor, se estructuran las necesidades humanas.
Mientras que en el llamado tercer mundo, apenas consiguen cubrir sus necesidades primarias de una forma suficiente y permanente, nosotros, los que tenemos la suerte de haber nacido y vivir en el primer mundo, estamos más que saciados. Tenemos más que cubiertas todas las necesidades de la pirámide, y aún así, aún queremos más. Nos atrincheramos para ello en nuestro mundo, sin apenas mirar a otros mundos que nos rodean.