
En la sociedad actual en la que nos ha tocado vivir, todo se compra y se vende. Es una sociedad marcada por un mercantilismo sin límites de ningún tipo, y dominada por los Mercados.
Hasta hace muy poco tiempo, se enseñaba en las escuelas de negocio, otra cosa era la práctica real, que los valores con mayúsculas (los Valores éticos, de honorabilidad, de compromiso), eran y deberían ser un activo fundamental en las empresas. Ahora no sé qué se enseñará, pero la evidencia nos muestra que todo puede estar sometido al mercadeo.
Se compran voluntades, se venden adhesiones; se compran virtudes, se vende indolencia; se vende el “honor”, se compra connivencia; se vende ideología, se compran convicciones; se compra hipocresía, se vende silencio; se compran voluntades, se vende deslealtad; se compran votos, se vende la Historia, …. Hasta se compra religión y se vende sectarismo.