
Todos sabemos que “un vaso es un vaso” y que el Espíritu de Ermua es el Espíritu de Ermua, pero no el de Antequera. Siguiendo nuestra opinión, podemos considerar una acción partidista y sectaria el hecho de levantar un monolito a Miguel Ángel Blanco, en Antequera, porque otros gobiernos municipales no han usado el terrorismo para hacer homenajes propagandísticos, pudiendo haberlo hecho, porque cada uno tiene su martirologio particular. Si es por méritos, más se lo merece el concejal socialista de Orio (Vizcaya) Juan Priede Pérez, de 67 años, que fue asesinado el día 21 de marzo del 2002, por el etarra Ignacio Bilbao Goikoetxea, Basur, condenado a 52 años, y que había sido excarcelado por el Ministro Mayor Oreja, del PP, el día 28 de septiembre del 2000, cuando solo había cumplido 17 años en prisión y eso que había demostrado ser muy violento: había amenazado a los jueces y había tenido problemas con otros reclusos en la mismísima cárcel.
Aunque a algunos les venga grande la memoria histórica, tenemos que decir que Rajoy sacó 14 terroristas de la cárcel, Acebes, 23 y Mayor Oreja, 18. Además acercaron 120 presos etarras y todo ello bajo el gobierno de Aznar, el héroe de Las Azores e Irak. Los 55 etarras salieron, porque parece ser que hubo un antes y un después de Ermua y todo con los dicterios siempre preparados contra los socialistas para que no hablaran con ETA, ya que el triunfo debe ser para ellos solitos.