
Érase una vez, dos niños que estaban jugando en el parque a los piratas. Eran un niño y una niña, el niño llevaba un gorro negro con una capa negra. Y la niña unos pendientes de calavera, vestía con una camiseta violeta y unos pantalones azules. (No le gustaba la ropa de pirata.)
A ellos le encantaban los piratas y cuando se fueron a su casa el niño se puso a leer un cuento de piratas. La niña, claro, le entraba envidia de que su hermano Salvador leía libros de piratas y ella no. De repente vieron un gran barco de piratas, se quedaron boquiabiertos y salieron corriendo a ver quien había dentro. Había un gran pirata conocido por todos, el gran “Garfio”, tenía un mapa, pero no estaban seguros si era de un tesoro o de otra cosa. Llamaron a “Garfio” y de un salto entraron al barco.
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Cristina Ortega Navarro 10 años. Alhaurín de la Torre.