
La reducción del Estado y su retiro del rol de equilibrador de las diferencias económicas y de poder entre los distintos actores sociales son prioridad pero no únicos objetivos del presidente argentino, Javier Milei.
También se propone reescribir la historia de la represión ilegal en la década de los años setenta, sobre la cual parecía haber un consenso, informa Daniel Gutman (IPS) desde Buenos Aires.
Como parte de lo que ha llamado «batalla cultural» contra el progresismo, el presidente ultraderechista sostiene que la memoria de aquellos años debe ser «completa», para poner el foco en los crímenes cometidos por la guerrilla de la izquierda y relativizar los delitos de lesa humanidad de las Fuerzas Armadas, probados en tribunales y motivos de cientos de condenas.
Ampliar en periodistas-es.com