 |
Desazón. | | Jacinto Martinez Anton. 22.02.19 | |  Siento una gran desazón, mezcla de ansiedad, miedo, desesperanza, estupefacción, decepción, inseguridad, perplejidad y depresión cuando pienso en quien hemos permitido que nos gobierne estos 8 últimos meses. Esta sensación aumenta cuando observo la cantidad de trivialidades, frivolidades, mensajes de autobombo, falsedades interesadas y hasta un manual de autocomplacencia en el que utiliza, sin ningún escrúpulo todo y a todos, para disimular sus enormes deficiencias; y aún así no lo consigue. Siento una gran desazón, pensando en que la historia puede repetirse, a la vez que siento una enorme vergüenza ajena al comprobar como miserables militantes de su partido; y llamó miserables a aquellos que lo critican a su espalda y lo justifican y defienden ante los medios de comunicación para no perder sus prebendas; justifican lo injustificable, defienden lo indefendible, aún a consta de destruir a una formación política que ha tendido una importante y honorable participación en el desarrollo de nuestra historia reciente. | Siento desazón cuando pienso que este país debería ser dirigido por un estadista, respaldado por formaciones políticas con sentido de estado, la primera aquella a la que pertenece, y, sin embargo, observo a un botarate que no se sacia de pagarse a sí mismo, aunque para ello destruya todo lo que hemos sido capaces de construir entre todos, y todavía lo escuchamos, e incluso algunos todavía se lo creen; no importa que amañan a les cuente lo contrario que hoy; no importa, es el que manda en el partido. ¡Que gran argumento!.
Siento desazón cuando observo a mis compatriotas en Cataluña, secuestrados y acorralados por un puñado de delincuentes que han decidido demostrarnos que están por encima de la ley, y no les pasa nada. Que no pueden ir a una cita médica, ni llevar a sus hijos al colegio, ni ir a trabajar, sin ser coartados, amenazados o agredidos, mientras que el gobierno de España; a su cabeza el presidente; no sólo lo consienten, sino que intentan justificar por medios escasamente éticos, por no acudir a otros calificativos, a los que ya encarcelados y actualmente en proceso judicial, llevaron a los ciudadanos, a los que representaban, a pelearse entre ellos, a romper su convivencia, haciéndola imposible, utilizando estrategias presuntamente sediciosas o rebeldes, pero en todo caso de clara ignorancia a la ley que nos obliga a TODOS.
Siento una enorme desazón ante la posibilidad real de que este señor, que nos ha gobernado estos últimos funestos meses, con una ambición personal insaciable y malsana, pueda volver a hacerlo, y que para mantenerse en el poder, como único o principal motivo, vuelva (o continúe, porque sigue haciéndolo) a alinearse con los que dinamitan el orden constitucional aún a riesgo, o más todavía con la certeza, de destruir a sus vecinos.
Esa desazón, se transforma en vergüenza cuando veo como el máximo representante del gobierno de mi país, tiene a gala en su currículum, haber plagiado supuestamente; se permitió no atender el requerimiento al respecto, de la segunda cámara del Estado, el Senado; haber firmado como autor un libro de autoalabanza, imprudencias, incoherencias, y mal gusto, que al parecer tampoco ha escrito él; utilizar un avión oficial como taxi particular, o cambiar un colchón que hubieran cambiado de oficio de todas formas, entre otras lindezas de muy escaso nivel. Desgraciadamente hay muchísimas más; como para llenar otro libro, y que lo vuelva a firmar.
Confío, quiero confiar, en el sentido común de mis compatriotas, en especial de los militantes de su partido, para que tengan la cordura de impedir que se repita o se perpetúe el esperpento que me produce esa desazón referida, que puede que sea compartida por alguno de ustedes.
|
|
|
| <-Volver |
|
|