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 Distintos enfoques
Eduardo Saez Maldonado. 30.07.26 
No sólo por lo que leo en redes, sino también en la prensa/radio /tv "oficiales", veo que hay dos enfoques fundamentales para abordar el tema de los incendios.
Enfoque A
El "territorio" es nuestro. Debemos "ordenarlo" de forma que sea rentable y se minimice, de paso, el efecto del fuego. Así, debe organizarse en mosaico que alterne zonas agrícolas con ganaderas con otras que permitan algún otro "aprovechamiento" siempre y cuando se "limpien" adecuadamente desb(t)rozando el "combustible". De acuerdo con este punto de vista, todo deberá estar adecuadamente aprovechado y gestionado para evitar que se desmande (y lo que no, quizás debiera estar alicatado para evitar que arda).
Enfoque B
El "territorio" comprende, además de las necesarias zonas de aprovechamiento económico, también ecosistemas silvestres que mantengan la biodiversidad, los equilibrios naturales y los servicios ecosistémicos (ciclo y purificación del agua, nutrientes y aire, polinización,  retención del suelo ante la erosión, regulación del clima, polinización....) que, más allá de consideraciones morales sobre los derechos de las demás especies que comparten con nosotros el planeta (y que a nadie importan) nos permite seguir vivos.
Como algún lector de estas humildes líneas ya habrá imaginado, el enfoque A es, no ya mayoritario, sino casi hegemónico, y es defendido por comentaristas, tertulianos y "expertos" entre los que mayoritariamente encontramos ingenieros de montes (expertos en gestionar montes para su aprovechamiento) o bomberos (expertos en apagar fuegos cuando se han producido) pero casi ningún biólogo/ecólogo (expertos en ecosistemas) que salen inadvertidamente y muy de vez en cuando en los medios.

El manifiesto "ecolojeta" adjunto (1) es de los pocos textos que se podrían incluir, sin embargo (y afortunadamente), en el minoritario enfoque B.

Me permito destacar el párrafo siguiente: 

"Asimismo, es imprescindible garantizar una gestión forestal adaptada a las nuevas condiciones climáticas, planificada según las características de cada territorio y orientada a favorecer paisajes más resilientes al fuego, combinando la conservación de los bosques de mayor valor natural con restauración ecológica y actuaciones preventivas en las masas forestales más vulnerables." 

Es decir, no se trata de desb(t)rozarlo todo, sino de adecuar la actuación (si es que ésta es necesaria) a las circunstancias; no es lo mismo un hayedo, un robledal o incluso un encinar bien conservado, que no debería tocarse, que un pinar de repoblación,  de los que se plantaron a mediados del siglo XX en toda España (con buen criterio por otra parte) pero que no han sido mantenidos en las décadas siguientes con las entresacas de pinos y diversificación de especies que los manuales de ingeniería forestal recomendaban. Gran parte de los incendios de estos días se propagan por pinares de repoblación y hay análisis que aseguran que los bosques intervenidos son los más vulnerables (2).

Cierto que, una vez provocado el incendio (casi todos lo son), y antes de entrar en este asunto de la ignición, las condiciones generadas por el cambio climático (también antropogénico y contra el que no hacemos nada) empeoran grandemente la virulencia del incendio y dificultan enormemente su extinción. Sin embargo, ¿se oponen los "ecolojetas" a gestionar los montes? NO. Se oponen a gestionar "todos" los montes como si el territorio español fuera una explotación económica en su totalidad.

Lo primero que debemos decidir es qué superficie debemos dejar que se autorregule (silvestre) una vez que los procesos de restauración ecológica (rewilding- 3) que deban hacerse finalicen. En este sentido, proponía el gran Edward O. Wilson en su recomendable librito "Medio Planeta" proteger la mitad del territorio y dejarlo a la naturaleza para que los ecosistemas (y, de paso, los "servicios ecosistémicos" de los que nos proveen) se mantengan sanos (4).

Una vez tomada esta decisión, deberemos gestionar las zonas de monte que decidamos que, mayoritariamente, son susceptibles de aprovechamiento como tales, con la gestión (desbroce incluido de ser necesario) que el tipo de aprovechamiento requiera y la adecuada vigilancia de la Administración para evitar las habituales picarescas tan nocivas y peligrosas.

En este sentido debemos recordar que casi todos los incendios son provocados por negligentes y/o delincuentes que se sienten con un derecho ancestral a hacer lo que les da la gana (5). Y es aquí, en la vigilancia preventiva y correspondientes sanciones (proporcionales al daño infligido), donde hay un enorme campo de actuación, porque igual que puede tener pena de cárcel un conductor que, conduciendo borracho, mata accidentalmente a alguien, quizás debería hacerse lo mismo con aquel que, ignorando las normativas de trabajos con maquinaria, como ha sido el caso del incendio de Ávila (6), o de prohibición de quemas controladas etcétera, provoca un incendio devastador e incluso (como hemos visto) muertes.

En definitiva, considerar el mundo, más allá de un lugar en el que desarrollar nuestra economía (rural o industrial), un hogar común de la infinidad de especies que comparten y conforman con nosotros la maravillosa red de la vida estructurada en los ecosistemas, y que tienen el mismo derecho que nosotros a habitarlos, está volviéndose algo cada vez más necesario y debe ser reivindicado a la vista de la deriva antropocentrista ("hay que limpiar los bosques") que está tomando nuestra sociedad suicida.

No estaría de más, ahora que ya se ha acabado el fútbol y tenemos más tiempo, detenernos con cierto sosiego a reflexionar un poco sobre nuestra naturaleza biológica (somos una especie más de la biosfera) y ecológica (a la que estamos inevitablemente imbricados aunque queramos ignorarlo). 

Eduardo Sáez Maldonado 

(1)   https://www.ecologistasenaccion.org/374059/solidaridad-rigor-y-ciencia-ante-el-drama-de-los-incendios/?fbclid=IwdGRzaATVgt9jbGNrBNWChWV4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkDDM1MDY4NTUzMTcyOAABHiIdW5bS_q_6ojH3CYudHiWRZG7e9IoizDGkGUP7FlwFcT5ujDIEE7ISV4vG_aem__Ovhqt18KzzvMgsha7Um_Q&sfnsn=scwspwa

(2)   https://www.lavanguardia.com/natural/20170124/413653902695/bosques-intervenidos-vulnerables.html?fbclid=IwdGRzaATRzBxjbGNrBNHMGGV4dG4DYWVtAjExAHNydGMGYXBwX2lkDDM1MDY4NTUzMTcyOAABHkJo6Jy46FLgcQBXVtwkQy9U1wLOUBV6xXZdwlATwUsQaKhy9rOuG-3-DVSm_aem_SVzJeSwMpWR_UIC3LVL0XQ&sfnsn=scwspwa

(3)   https://rewilding-spain.com/ 

(4)   https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/tras-legado-edward-o-wilson-gigante-biologia_17714#google_vignette

(5)   https://alhaurin.com/noticias_ampliar.php?id=94847&fbclid=IwY2xjawTWtDZleHRuA2FlbQIxMABicmlkETBwaTZMdFJkTUV1UW1GWllIc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHtRT3D0aQtEWjrDMT2YVB03TspCZOqYOI62rYMbO3KliLpPik7ZPiQRgJYMU_aem_UJgltLSUCmUsFz83Gf57VQ  


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