Noticias del Valle del Guadalhorce

YUNQUERA
                             
EL PINSAPO  -  POZOS DE NIEVE  -  ALAMBIQUES, LAGARES Y AGUARDIENTES
 - 

 IMÁGENES DE YUNQUERA  -  YUNQUERA EN INTERNET

 YUNQUERA
Características generales

Dibujo de Miguel MerchánEl término municipal de Yunquera, de 55 kilómetros cuadrados, se extiende desde el Peñón de los Enamorados y Tajo de la Cama, en la Sierra de las Nieves, hasta la unión de los ríos Grande y Jorox. A 61 kilómetros de la capital y 681 metros de altitud, rodeado por El Burgo, Tolox, Alozaina y Casarabonela, Yunquera cuenta con 3.200 habitantes, que viven vinculados a su maravilloso pinsapar, el más grande del Parque Natural Sierra de las Nieves, con una superficie de 1.050 hectáreas.

Entre sus monumentos sobresalen la Ermita Mora, que se encuentra a 500 metros del pueblo y es uno de los escasos vestigios de la dominación musulmana. En tiempos, esta ermita comunicaba mediante un túnel con el Castillo, ubicado en la parte más alta de Yunquera, que consta de dos plantas y fue restaurado en el siglo XIX. Parece ser que fue construido por los árabes y durante la Guerra de la Independencia cumplió labores de torre vigía para hacer señales con antorchas y candelas. Mole cilíndrica rematada por sus almenas, la vetusta torre, de piedras oscuras, de rojos ladrillos y argamasa, se halla en un cerro rodeada de olivos. Como apunta Francisco Doña Doña, son el castillo, el pinsapo y la cabra montés los tres símbolos identificativos de este pueblo.

También hay que destacar la iglesia de la Encarnación, que fue levantada en el siglo XVIII con el mismo nombre que la que construyeron los Reyes Católicos. De grandes proporciones, bello templo de cruz latina, cuenta con tres espaciosas naves sostenidas por diez columnas cuadradas de mampostería, de donde parte el arqueado de su fábrica. Adornos de yesería ornamentan sus bóvedas. El conjunto queda rematado por la esbelta torre campanario.

Los yunqueranos también profesan especial estima a la ermita del Cristo de la Cruz del Pobre, en las afueras del pueblo, en dirección a Ronda y entre el Castillo y el Puente de Palo, rodeada por el verdor exuberante del paisaje, con sus paredes blancas de cal y brillante y parduzco el chapitel de su tejado.

De otro lado y en el mismo entorno, el Puente de Palo, lugar por donde discurría un pequeño acueducto consistente antaño en unos canales de madera que atravesaban un antiguo camino, ahora carretera. Hoy el agua discurre por un arco con cauce de mampostería, que hace que la canalización aérea supere el desnivel existente entre los numerosos bancales de las haciendas y otra margen más alta del terreno.

Los campos de Yunquera, entre sierras y montañas, son variadísimos en cuanto a sus cultivos, por su situación, según estén más o menos expuestos a los vientos fríos de las cumbres o los cálidos del valle. De cualquier forma, las propiedades rústicas están bastante repartidas. La topografía de estos campos, muy desigual y abrupta, hace que sus tierras no se presten a la siembra de cereales. Así, las tierras de secano y regadío se plantan con árboles frutales, mientras que las lomas y cerros se cultivan con olivos y castaños, todo en una verdadera distribución minifundista. Pese a todo, en Yunquera se dan dos cosechas anuales de patatas, una temprana y otra tardía, en sus mejores tierras, en los predios o «tableros», donde también se recolectan maíz y hortalizas. Otros productos típicos de Yun quera son la naranja, almendros, higos, uvas y, sobre todo, sus riquísimos embutidos, y vino mosto.

Este pueblo, al igual que otros de los alrededores, mantiene mayoritariamente en su arquitectura el estilo rústico, con viviendas de escasa altura, con dos plantas y cubiertas con techumbres de teja árabe, con fachadas blanquisímas de cal. Casas de la plaza del Poyo, circular y de la que parten cinco calles, punto central y neurálgico del pueblo; y de calles como Virgen del Rosario o Sor Teresa Mora. Calles y plazas algunas con fuentes de agua cristalina, como, por ejemplo, el pilar de la calle Nueva o el pilar Piojo, en uno de los rincones más típicos y castizos de Junquera; o el «Pilarito», minúscula fuente situada en la esquina de la calle del Castillo, o el de El Poyo, rectangular y con tres caños, el más concurrido por las mujeres. Y en las afueras, a un kilómetro del pueblo, un manantial inagotable, que riega «tableros» y haciendas, conocido por «Plano». 

EL PINSAPO
Una reliquia natural

Su nombre científico es "Abies Pinsapo Bois", fue calificado como especie y dado a conocer al mundo por el botánico suizo   Edmundo Boissier en el año 1837, pero ya entonces era estudiado por el boticario de Carratraca D. Félix Haenseler.

La importancia del pinsapo radica en su condición de especie milenaria superviviente de la época de los glaciares. Su localización es muy restringida encontrándose en la Sierra de las Nieves, Grazalema, Sierra Bermeja (Estepona) y el Atlas marroquí.

En el Término municipal de Yunquera existen aproximadamente unas 600 Has.  las cuales se distribuyen por cañadas, laderas sombrías y sobre grietas de tajos calizos, formando un bello e inigualable paisaje con su color verde oscuro, haciendo contraste con algunos ejemplares de tonos azulados.

CARACTERÍSTICAS:
Su porte es cónico, abierto, más en los jóvenes, estando vestidos de ramas hasta la base de los troncos. Pueden alcanzar una altura de 25 a 30 metros. Sus raíces son largas y  gruesas. El tronco recto con ritodoma delgado, pardo-grisáceo o gris blanquecino, liso en su juventud y agrietado en los pies añosos, cubriéndose de musgo por la humedad y sombría que suelen rodearles. Es un árbol hermafrodita; las flores femeninas las tiene en la parte más alta del árbol. El fruto son piñas cilíndricas de unos 15 cm. los piñones están sujetos a unas escamitas llamadas alas, las cuales le permiten  por octubre o noviembre, llegada la maduración, desprenderse de la piña y volar un buen espacio llavados por el viento. El nombre popular es "pichas de fraile".

Las flores masculinas se encuentran en la parte mediana o baja del árbol, como brotes en las puntas de las ramas, verde al desarrollarse y pardas después en la polinización que es cruzada, es decir, de uno a otro pinsapo. Florece de abril a mayo y los piñones maduran en septiembre u octubre.

Las hojas son aciculares (forma de aguja), rígidas, rollizas. Están insertas helicoidalmente, quedando en disposición radiada.

El pinsapo es muy resistente a los vientos, al periodo estival y en invierno quiere humedad y pluviosidad. Es atacado en sus raíces por el hongo (Heterobasidium annosum) y por el insecto (Dyoritria medicella) que ataca a las llemas e impide el crecimiento, sin dejar de olvidar la mano del hombre( incendios intencionados, abusivas talas y cortas...)

Tiene un gran valor ecológico y estético, siendo su crecimiento muy lento y si sobrevive, puede alcanzar una edad aproximada de unos 200 años. Es una verdadera reliquia natural que entre todos debemos cuidar     para el disfrute y la contemplación. Miguel Merchán Toledo  

POZOS DE NIEVE

Dibujo de Miguel MerchánExiste una crónica de cacería celebrada en el Coto de Doñana, en la primavera de 1624, ofrecida por el Duque de Medinasidonia a Felipe IV, a la que asistieron 1.200 invitados, en la cual se decía textualmente." Traíanse cada día seis cargas de nieve de Ronda en cuarenta y seis acémilas".

Los neveros están situados en  los términos municipales de Yunquera y Tolox (Málaga), en el lugar  denominado Puerto de los Ventisqueros  en la Sierra de las Nieves, a 1.600 m. de altitud. Son circulares de unos 8-10 metros de diámetro y una profundidad de medio metro. Estos pozos tenían unos desagües que desalojaban el agua, quedando la nieve hecha hielo. Hoy en día aún quedan lo que fueron aquellos populares pozos de la nieve, aunque están llenos de tierra y matojos y van quedando en el olvido. Alguno se  ha reconstruido (como el de la foto) para salvar la memoria histórica de este oficio que como muchos otros, ha devorado el progreso.

Estos trabajos se realizaban a principios de primavera, eran llenados de nieve a cuestas de hombres, cortada con palas hasta llenar el pozo, después eran cubiertos con matojos, bolinas y tierra. Luego, cerca del verano y siempre por la madrugada era sacada y transportada en bestias de carga, por arrieros.

Se cargaba en capachos de esparto vivo, en bloques de 50 kg., en el fondo del capacho se depositaba  "tamo", especie de serrín de paja y los laterales  de helechos y se transportaba de nuevo con las bestias a toda la provincia de Málaga y otros lugares de Andalucía. El hielo era utilizado para refrescos y conservación de alimentos.

Estas faenas se conocen desde 1840 hasta la venida de la República de 1931. Estos hombres, mal vestidos y mal calzados se refugiaban en una pequeña cabaña hecha de piedras y tejado de ramas, conde se calentaban del fuerte viento helado. Con su esfuerzo y sacrificio dieron fama a nuestra Sierra de las Nieves.

Una historia real y dura...
                                                                                            Miguel Merchán Toledo


           

ALAMBIQUES, LAGARES Y AGUARDIENTES
 

Dibujo de Miguel MerchánA principios del siglo XX quedaban en Yunquera (Málaga) unos cinco alambiques y una gran cantidad de lagares. Todo ello era debido al gran número de viñas, teniendo que venir gente de fuera para la labra y recogida de la uva.

Todo este comercio, que tuvo una gran importancia en tiempos ya pasados, dio al pueblo de Yunquera nombre y fama por sus finos aguardientes. Pero todo vino a la ruina a causa de dos factores: la terrible filoxera, enfermedad de las vides, que apareció por el año 1870, llegando a perderse la totalidad de las viñas. No obstante se repusieron trayendo de fuera plantones de vides americanas.

La otra causa que dio al traste con la industria del alambique fue la exigencia por parte de la administración, de utilizar alcohol para la destilación del aguardiente y no el mosto de la uva. Ello encareció la producción, cerraron todos los alambiques y quedaron multitud de lagares. Uno de los alambiques famosos en Yunquera fue el de Antonio Garcés, que funcionó desde 1920 a 1930.

La temporada de trabajo de los alambiques iba de octubre a diciembre, y empleaban cada uno unas diez personas. El combustible utilizado era la leña, que se traía desde la sierra transportada por animales de carga. El aguardiente era llevado a los pueblos vecinos como Casarabonela, Carratraca, Grazalema, El Burgo, Ronda, Málaga, etc. Las personas que se encargaban de dicho transporte eran los llamados arrieros, otra de las profesiones ya desaparecidas.

PREPARACIÓN DEL AGUARDIENTE
Se quemaba el mosto en una caldera de cierto tamaño. Conforme iba hirviendo, el vapor que soltaba pasaba por un serpentil, especie de tubo de poco grosor, de cobre, que en su recorrido iba dondo vueltas por una pequeña alberca de agua que constantemente se iba renovando para que no se calentara. El vapor que pasaba por el tubo se licuaba y caía a un recipiente o pequeña cuba de madera rodeada por unos aros de hierro. Era un fino chorrito de líquido llamado "cochura" y de nuevo era quemado en la caldera, pero además se le mezclaba matalauva, siguiendo el proceso anteriormente dicho.

Pasado este procedimiento, si iba rebajando con agua hasta conseguir los grados apropiados que eran medidos con un aparato parecido a un termómetro de cristal, midiendo los grados que tenía el aguardiente. El orujo de la uva era desechado y no se podía aprovechar como combustible.Los dueños de estos alambiques pagaban sus correspondientes impuestos.
                                                                                                Miguel Merchán Toledo


Periódico Digital Independiente del Valle del Guadalhorce: 
www.guadalhorce.net    Servidor de Internet
Responsable:  Federico Ortega
Si desea publicar algo sobre su pueblo envíe el artículo a info@guadalhorce.net
C/Goleta, 15. Tfs. 952 41 06 58 y   678813376
 29130 Alhaurín de la Torre
- Málaga

Visite nuestro patrocinador  
contador  visitas desde noviembre de1998