 |
Caridad y esperanza en la comida solidaria de COPRODELI | | Felipe Cordoba. 08.02.26 | |  El sábado, día 7, en el Centro Social Fuensanguínea de nuestra localidad, se celebró una comida muy especial: el encuentro de los voluntarios y personas afines a COPRODELI, una cita sencilla en su forma, pero profundamente significativa en su fondo. No se trató solo de compartir mesa, sino de compartir una misma vocación de servicio, una misma sensibilidad hacia el sufrimiento de los más pobres y una misma fe que impulsa a convertir la caridad en obras concretas. COPRODELI, organización de inspiración cristiana, lleva más de cuatro décadas trabajando en lo que su fundador, el Padre Miguel Ranera, define como “el cuarto mundo del tercer mundo”. Su labor, nacida en Perú en los años más duros de pobreza, violencia y exclusión, ha crecido hasta llegar hoy también a Ecuador, España y Estados Unidos, atendiendo diariamente a más de 100.000 personas a través de programas de educación, salud, vivienda, empleo y atención a la infancia más vulnerable. Detrás de estas cifras hay rostros, nombres e historias reales. Niños
que han dejado la calle para encontrar un hogar y una escuela. Familias
que han podido acceder a una vivienda digna. Jóvenes que han recibido
formación y oportunidades. Comunidades enteras que han descubierto que
no están solas y que su dignidad no depende de su pobreza. Todo ello
sostenido por una red de profesionales, colaboradores y, muy
especialmente, voluntarios que, movidos por su fe y su compromiso
social, hacen posible que la solidaridad se transforme en acción. | La figura del Padre Miguel Ranera, sacerdote misionero nacido en Pastrana y ordenado en Perú con tan solo 23 años, está en el origen de esta obra. Su vida es un testimonio de entrega a Jesucristo a través del servicio a los más necesitados. “No hay personas desechables”, repite con frecuencia, recordando que cada ser humano tiene un valor infinito. Su convicción de que “el amor lo puede todo” se ha convertido en el motor de COPRODELI y en la inspiración de cuantos colaboran con la Fundación.
En nuestra localidad, COPRODELI cuenta con uno de los comités de voluntariado más activos de España, un grupo de personas de distintas edades y perfiles que dedican su tiempo a organizar mercadillos solidarios, charlas y actividades de sensibilización a lo largo de todo el año. Esta labor está coordinada en Andalucía por Maribel Martín, vecina del municipio y profundamente integrada en este equipo humano, impulsando iniciativas que mantienen viva esta red de compromiso y ayuda. Porque la caridad cristiana no es un gesto aislado, sino una forma de vida que se comparte y se contagia.
La comida de voluntarios no fue, por tanto, un simple acto social. Fue un momento para agradecer, para estrechar lazos y para recordar el sentido profundo de lo que se hace durante todo el año. Fue también una oportunidad para que personas cercanas a la labor de COPRODELI conocieran más de cerca esta realidad y se animen a formar parte de ella, entendiendo que ayudar no siempre exige grandes gestos, sino disponibilidad, constancia y corazón.
Desde COPRODELI se agradece también el apoyo constante del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre a las iniciativas solidarias que se desarrollan en el municipio, así como la presencia y cercanía de los concejales María del Carmen Molina Heredia y Rodrigo Jiménez Torres, cuya asistencia a este encuentro es reflejo del compromiso de la corporación municipal con las causas sociales y humanitarias.
En un mundo donde a menudo priman el individualismo y la prisa, encuentros como este recuerdan que la fraternidad sigue viva, que la fe se puede traducir en obras concretas y que el amor a Jesucristo se manifiesta, de manera muy real, en el servicio a los hermanos más pobres. COPRODELI es un ejemplo claro de cómo la solidaridad, cuando está en buenas manos, puede transformar vidas y sembrar esperanza allí donde parecía no haberla.
Felipe Córdoba Casas |
|
|
| <-Volver |
|
|