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Encuentro de caridad y esperanza con COPRODELI en Alhaurín de la Torre | | Felipe Cordoba. 26.01.25 | |  El pasado sábado 25 de enero, el Centro Social de Fuensanguínea en Alhaurín de la Torre acogió un emotivo encuentro organizado por Coprodeli, una organización de inspiración cristiana que trabaja incansablemente en favor de los más necesitados. Esta jornada reunió a voluntarios, colaboradores y amigos comprometidos con la misión de promover la caridad y la justicia social, valores profundamente enraizados en el mensaje de Jesucristo. La comida, cargada de fraternidad y esperanza, fue más que un evento social: se convirtió en un espacio para fortalecer los lazos de solidaridad y renovar el compromiso con los más desfavorecidos. Entre los asistentes, reinaba un ambiente de gratitud y entusiasmo por la labor que Coprodeli realiza no solo en Perú y Ecuador, sino también desde el Comité de la Fe Coprodeli en Alhaurín de la Torre, donde un equipo comprometido lleva adelante proyectos que transforman vidas. Además, al evento acudieron representantes de diversos partidos políticos, quienes con su presencia mostraron apoyo y reconocimiento a la encomiable labor de la organización. Este respaldo institucional refuerza la importancia de la unidad en la lucha contra la pobreza y la exclusión social. | Coprodeli, fundada por el Padre Miguel Ranera, refleja el llamado cristiano a servir a los más vulnerables, recordándonos las palabras del Evangelio: "Lo que hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis" (Mt 25, 40). Desde su origen, esta ONG ha trabajado incansablemente para erradicar la pobreza y la exclusión social, brindando educación, vivienda, atención médica y oportunidades laborales a miles de personas que viven en situaciones de extrema precariedad. En el corazón de esta labor está el programa de apadrinamiento, una iniciativa que ofrece esperanza a niños y niñas en situación de alto riesgo. Apadrinar, como subraya el Padre Miguel, es más que un acto de generosidad económica: es un gesto de amor que construye puentes, que da a los pequeños la certeza de que no están solos y que sus vidas tienen un propósito. El evento también fue una oportunidad para reflexionar sobre el papel del voluntariado, un verdadero testimonio de fe en acción. Cada gesto de los voluntarios, desde organizar mercadillos solidarios hasta compartir su tiempo y talentos, es una manifestación concreta del amor de Cristo, que nos llama a ser luz en medio de las tinieblas. La labor de Coprodeli nos recuerda que, como cristianos, estamos llamados a ser instrumentos de paz y esperanza. En palabras del Padre Miguel, "el amor lo puede todo". Y es precisamente este amor, manifestado en obras, el que mueve montañas y transforma vidas. La comunidad de Alhaurín de la Torre tiene la bendición de contar con este faro de solidaridad, que no solo atiende necesidades materiales, sino que también siembra valores, dignidad y fe. El Padre Miguel Ranera con su ejemplo, nos inspira a seguir construyendo un mundo más justo. Que esta comida celebrada el sábado sea un recordatorio de que la caridad no es solo una virtud, sino una responsabilidad cristiana que nos invita a dar lo mejor de nosotros mismos por el bien de los demás. Como nos enseñó Jesús, "hay más dicha en dar que en recibir" (Hch 20, 35).
Felipe Córdoba Casas |
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