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“Recuerda que sólo eres un hombre” (1)
Eduardo Saez Maldonado. 31.03.22 
Hace ya más de 25 años, mi padre me comentó un día que él veía indicios de decadencia en nuestra civilización. Su apreciación era de índole moral y creía que la deriva que la moral de Occidente estaba tomando no podía ser sino un indicio de un proceso que acabaría en la caída de nuestro sistema social. Y lo comparaba con la famosísima (y desconocida) caída del Imperio Romano (la frase que da título a este escrito me la solía referir él). Puede que sea el inicio de algo parecido a lo que ocurrió entonces, me decía. Nunca olvidé aquellas conversaciones con mi padre que, si viviera, y desde su gran conocimiento de Historia y sus sólidos valores morales estoy seguro de que se habría ido reafirmando en su sospecha y andaría ahora bastante desencantado con el devenir de nuestra civilización.
Pero a estas apreciaciones de naturaleza moral y base histórica, que yo siempre he compartido, se han ido sumando una sucesión de indicios que han devenido en evidencias de naturaleza científica (la eterna, necesaria e inalcanzada comunión entre humanismo y ciencia) que nos obligan, como ciudadanos y como sociedad, a intentar solucionar los enormes problemas que, de forma cada vez más clara, se nos vienen encima. Veamos.
Hace exactamente cincuenta años que se publicó un detallado informe encargado por el Club de Roma que se tituló "Los límites del Crecimiento" (2) donde un grupo de jóvenes científicos liderados por la brillante biofísica Donella Meadows obtuvo una serie de conclusiones predictivas, a cincuenta años vista, que si bien fueron inquietantes entonces, ahora, cincuenta años después, resultan espeluznantes (3).

Cuando yo reflexionaba con mi padre hace veinticinco años sobre el futuro de Occidente no tenía noticia del informe del Club de Roma que, sin embargo resultó premonitorio a la vez que absolutamente ignorado. Y fue ignorado, entre otras razones, porque insinuaba que debíamos replantearnos un sistema, el capitalista (entonces en su apogeo), si queríamos evitar la caída.

Casualmente me he topado estos días con apasionantes reflexiones del gran economista, escritor y pensador José Luis Sampedro que recuerdo haber leído en su día y que iban en esta misma línea de destacar los evidentes síntomas de colapso civilizatorio inminente. "Si no se para por la razón, se parará por la catástrofe" (4). Estas declaraciones, que fueron hechas poco después del inicio de la crisis de 2008, inciden más en aspectos técnicos del colapso aunque Sampedro solía también incluir reflexiones de naturaleza moral para reforzar sus conclusiones dada su amplia formación intelectual científico-humanística.

Hoy, ya iniciada la tercera década del siglo XXI, los indicios son abrumadores, y si no lo vemos es porque no queremos mirar. Las fuentes de energía que nos surten llegaron ya a sus respectivos máximos de producción en 2014 (carbón), 2016 (uranio) y 2018 (petróleo). Desde entonces su producción está declinando irreversiblemente. El gas natural, por su parte, se espera que llegue a su pico hacia 2025 (5). Quiere esto decir que, salvo milagro (fusión nuclear, torio de fisión u otras tecnologías que están aún muy lejos de ser viables desde un punto de vista industrial, si es que algún día llegan a estarlo), la disponibilidad futura de energía será cada vez menor (en un contexto de pretendido crecimiento permanente, recordemos) hasta llegar a la que seamos capaces de producir con fuentes renovables considerando, además, que los minerales necesarios para construir placas solares y molinos de viento están ya empezando a escasear (6).

La guerra de Ucrania ("malditas sean las guerras y los canallas que las hacen") parece que explica todas las exageradas subidas de los precios de la energía y, como consecuencia, de todo lo demás (tenemos la inflación ya en el 10%), pero este proceso lleva ya mucho tiempo en marcha y, más allá de discusiones políticas, la guerra no ha hecho más que acelerarlo y descontrolarlo. El problema, sin embargo, y por mucho que Pedro Sánchez hable de medidas para paliar la crisis "provocada por la guerra de Putin", o de un plan de choque "provisional" para enfrentarla, resulta que es estructural. El declive energético es inexorable y sus consecuencias no pueden ser abordadas con planes provisionales que no son sino patadas a seguir.

El diesel (que ya ha igualado y hasta superado el precio de la gasolina) al necesitar de un petróleo de muy buena calidad para ser producido, se espera que empiece a escasear y a encarecerse de forma difícilmente controlable en cuestión de meses (7). Y aunque el transporte a distancias medias (el que ahora se hace en camiones de gasoil) podríamos electrificarlo usando trenes (lo cual supondría, por cierto, una enorme reconversión del sector difícilmente abordable en las actuales circunstancias), el gran transporte de mercancías, por barco y avión, y la pesada maquinaria de extracción minera no es susceptible de electrificación y la solución es difícilmente implementable. Lo único que asoma por el horizonte en un desesperado (e interesado) intento de mantener nuestro inviable sistema de crecimiento perpetuo a nivel de transporte pesado es el inquietante hidrógeno "verde" con el peligro de neocolonialismo energético que lleva aparejado (8) ya que requiere de una implantación masiva de sistemas de generación eléctrica renovable que, además de las dificultades técnicas derivadas de la escasez de materiales ya comentadas (6), supondrá una inadmisible ocupación del territorio.

Otro aspecto fundamental derivado del inevitable declive energético tiene que ver con la dificultad creciente para mantener los niveles de producción agraria requeridos por la agricultura y ganadería superintensivas necesarias para alimentar la descontrolada población del planeta (ya acercándonos a los 8.000 millones). La dependencia de combustibles fósiles de estas explotaciones intensivas, tanto a nivel de maquinaria de laboreo como en la producción de fertilizantes y piensos nos presenta un futuro (por lo demás cercano) más que inquietante en cuanto a la disponibilidad global de alimentos.

En fin, que estaba Occidente "tranquilo" tratando de tomar (imperceptibles) medidas para paliar el cambio climático (que es el otro "problemilla" que no sabemos bien cuándo nos reventará en la cara, pero que lo hará) mientras ignoraba lo que el Club de Roma vaticinó hace ya 50 años (no diremos que no nos avisaron) y que ya tenemos aquí: el declive de nuestra civilización causado por un colapso energético autogenerado por un sistema socioeconómico, el capitalismo neoliberal, insostenible, inmoral, arrogante y suicida.

Y es que nos pasa lo que a los grandes triunfadores de la antigua Roma, que se hacían acompañar en los desfiles por un esclavo que les recordaba continuamente, ante los gritos de admiración de las masas enardecidas, que eran simples mortales (1).

Nuestra arrogante civilización nos ha hecho creernos dioses y algunos de los "best Sellers" de nuestro tiempo, como los de Noah Harari: "Sapiens: de animales a dioses", no hacen sino consolidar un peligrosísimo tecnooptimismo. Y, como decía Sampedro en su gran novela "La Vieja Sirena":

"Pienso que todos los dioses del hombre son iguales, todos acaban haciéndose inhumanos en cuanto triunfan, incapaces de comprender al hombre, insensibles a la vida porque no la viven, porque sólo el hombre, sabedor de su muerte, vive de verdad."

Necesitamos, pues, que nos recuerden que somos mortales, que la tecnología lo hace todo más fácil pero que no nos exime de nuestra condición de animales que formamos parte de la Naturaleza de la que dependemos, que no somos todopoderosos.

Y que Gaia nos sobrevivirá.
"Recuerda que sólo eres un hombre"
"Memento mori"


Eduardo Sáez Maldonado

(1)   https://es.wikipedia.org/wiki/Memento_mori

(2)   https://es.wikipedia.org/wiki/Club_de_Roma

(3)   https://www.lavozdegalicia.es/noticia/ciencia/2022/03/21/cumplen-50-anos-informe-predijo-colapso-modelo-actual/00031647872514762315155.htm

(4)   https://www.youtube.com/watch?v=cSS4x4VsUvs

(5)   https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/antonio-turiel-la-escasez-de-materiales-es-una-estaca-en-el-corazon-de-la

(6)   https://www.elsaltodiario.com/escasez-de-recursos/entrevista-minerales-materias-primas-escasez-alicia-valero-estamos-cerca-alcanzar-limites-geologicos-planeta#:~:text=Para%20esta%20profesora%2C%20la%20falta,ra%C3%ADz%20los%20h%C3%A1bitos%20de%20consumo .

(7)   https://www.tbsnews.net/analysis/oil-price-rally-bad-diesel-crisis-far-worse-384690

(8)   https://www.publico.es/internacional/explotacion-africa-alemania-congo-nuevo-imperialismo-energetico-europeo.html

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