Visite nuestro patrocinador

Tu diario. Libertad de expresion

Su opinión Patrocinadores Normas Buscador Anúnciese aquí Hemeroteca
El lobo
Eduardo Saez Maldonado. 30.09.21 
"Tan pronto como Pedro se hubo marchado, un enorme lobo gris, salió del bosque" (1)
Hace unos días el Gobierno Central ha incluido por fin al lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPE). Esto significa que pasará a tener una protección al norte del Duero como la que tenía al sur de este río y ya no será especie cinegética con lo que la caza deportiva quedará definitivamente prohibida en toda España. Esta decisión del MITECO ha generado, además de un importante apoyo por parte de amplios sectores de la sociedad, un visceral rechazo por parte de colectivos cazadores y ganaderos que entienden que les perjudica y una sorprendentemente coordinada y lamentable reacción de siete gobiernos autonómicos alineándose con dichos colectivos (2). Pero claro, aunque los argumentos de los cazadores son manifiestamente inconsistentes, los de los ganaderos requieren un análisis algo más sosegado; algo que no han hecho, al parecer, esos siete gobiernos autonómicos. Veamos.
En relación a la oposición de los cazadores poco hay que discutir. La única justificación moral que tiene la caza (más allá de eventuales regulaciones poblacionales que, por cierto, no están excluidas en esta figura de protección) es alimentarse de las presas cazadas. El lobo no se come y los cazadores que pagan importantísimas cantidades de dinero para matarlos (3) tienen como único objetivo el conseguir el trofeo y la "gloria" de haber matado un lobo. Aunque yo no soy muy partidario de la caza, puedo intentar (no sin dificultad) ponerme en el lugar de aquellos que se comen las perdices y conejos que cazan, y que son frecuentemente gente "corriente". Sin embargo, matar por placer se me antoja moralmente inadmisible. Recuerdo una vez en la que una pareja de Guardas Forestales de la Junta de Andalucía me invitó a marcharme de una zona en la que caminaba ya que era zona de protección especial y yo no había pedido el preceptivo permiso, y me comentaron a modo de disculpa (al ver que yo iba sólo con prismáticos y cámara de fotos) que por allí iban los "señoritos de la Junta" a matar corzos, y no les gustaba que entrara mucha gente. Los cazadores de caza mayor son, a menudo, gente de la alta sociedad, con mucho poder. Todavía recuerdo la foto del Juez Baltasar Garzón en compañía del Ministro de Justicia de entonces, Bermejo, delante de decenas de ciervos muertos en una montería en la que habían participado (4). Poderío.

Y como matar por diversión es algo que, desde el punto de vista moral, no hay por dónde cogerlo, las objeciones aducidas por los cazadores a la prohibición de matar lobos como trofeo son, en mi opinión, irrelevantes. No obstante, dichos argumentos que tienen que ver con la supuesta regulación de los equilibrios ecológicos por parte de los cazadores, suponen en definitiva la pretensión de enmendarle la plana a la Naturaleza lo que, más allá de las consideraciones morales antes comentadas, es de una arrogancia y prepotencia que descalifica aún más, si cabe, a los cazadores de trofeos.

Otra cosa son los ganaderos de extensivo, claro, cuya importantísima labor de proporcionarnos alimentos saludables y ambientalmente sostenibles tiene como añadidura el mantenimiento de la vegetación en límites sensatos ya que sustituyen en esas zonas, desde un punto de vista ecológico, a los ungulados silvestres. Y es precisamente esta sustitución de grandes herbívoros silvestres por ganado la que obliga al lobo a alimentarse en ocasiones de este último.

El problema viene motivado en última instancia por el antropocentrismo con el que miramos a nuestro alrededor. La especie humana no es la dueña de la Tierra y no tiene más derecho que el resto de especies a habitarla. Y como no aceptamos esa premisa, nos creemos con el derecho a imponer nuestra manera de vivir allá donde vamos. Lo hemos hecho históricamente incluso con nuestros congéneres, como los aborígenes de todas las tierras que Occidente ha "conquistado" (América, África, Australia). Qué no haremos pues con los animales no humanos. Así, el ganadero que suelta sus vacas para que pasen el verano pastando en las cabeceras de los valles y vuelve a buscarlas tres o cuatro meses después cuando empieza el frío, se siente con derecho a usar esos enormes territorios sin ser molestado. Y como en gran parte del territorio el lobo ha sido exterminado, pues no encuentran, de hecho, oposición alguna a este comportamiento. Sin embargo, en una naturaleza con un equilibrio razonable, los depredadores apicales existen y son necesarios, y es impensable dejar cuatro meses el ganado suelto en las montañas y pretender no tener bajas. Sencillamente porque el planeta no es una granja. En las ciudades hemos transformado brutalmente el entorno para adecuarlo a nuestras necesidades (aunque ya estamos empezando a dudar de si lo hemos hecho bien), pero fuera de ellas no podemos pretender imponer nuestras leyes por todos lados, como no podemos pretender "limpiar" todos los bosques para evitar incendios. La naturaleza tiene sus leyes y sus ritmos, y la actividad humana que se realice inmersa en ella (el "agro") debe respetarlas. La alternativa es convertir el planeta en una sucesión de ciudades rodeadas de polígonos industriales y salpicadas con algún que otro jardín lo cual, más allá de consideraciones filosóficas (fundamentales por lo demás), nos abocará a una crisis de biodiversidad que unida a la energética y a la climática supondrá un colapso total de nuestra todopoderosa civilización. Y quizás antes de lo que pensamos...

La necesaria coexistencia entre el ganadero y el lobo no es fácil y tiene una larguísima tradición de enfrentamientos y odios ancestrales largamente reflejados en el acervo cultural de Occidente como es el caso del cuento de Pedro y el lobo que ilustra este escrito (1). En concreto en España tenemos multitud de dichos y refranes populares ("hambre de lobo", "verle las orejas al lobo", "meterse en la boca del lobo" y la clásica expresión "que viene el lobo") todos ellos con una connotación negativa que reflejan el miedo atávico que se tienen ambas especies que compiten directamente por los recursos. Por tanto, abordar estos problemas requiere de una intervención decidida por parte del estado para proteger los intereses de los ganaderos, en particular de aquellos que tienen explotaciones en extensivo que son, como hemos comentado más arriba, las deseables. Una de las medidas a tomar es agilizar las indemnizaciones para compensar con prontitud y justicia las bajas que el lobo ocasione en el ganado, excluyendo a los sinvergüenzas que se quieren aprovechar de estas coyunturas, claro, que de todo hay (5). Pero el gobierno deberá también arbitrar ayudas económicas para que los ganaderos implementen otras medidas disuasorias que, por su parte, estarán obligados a acometer y que tienen que ver con la presencia de mastines en los rebaños, de pastores acompañando (pastoreando) al ganado el mayor tiempo posible, de recogidas nocturnas, de pastores eléctricos etc. Medidas todas ellas que deberán aplicarse en distinto grado en función de las circunstancias y que el Gobierno parece estar ya presupuestando (6).

Pero más allá de estas medidas prácticas que necesariamente hay que tomar, debemos avanzar en una concienciación general para interiorizar que vivimos en el Planeta Tierra; un lugar finito pero vivo, totalmente interconectado internamente (Gaia) y que tiene sus equilibrios que debemos preservar no sólo porque no tenemos un derecho especial sobre el resto de especies (algo que nuestra sociedad no ha interiorizado nunca) sino al menos por la cuenta que nos trae ya que mantener en la medida de lo posible ecosistemas bien desarrollados, con todas las funciones ecológicas activas, es esencial para nuestra supervivencia. Esto es particularmente relevante en una situación como la actual en la que nuestra arrogancia como especie ha provocado que lleguemos a un punto en el que el cambio climático (eventos cada vez más extremos y cada vez más frecuentes, subida del nivel del mar), la crisis de biodiversidad (pandemias etc.), y el agotamiento inminente de recursos (petróleo, gas, metales...) nos abocan a una inquietante crisis civilizatoria global e ineludible que debemos empezar a afrontar inmediatamente.

El papel del lobo como gran depredador (casi el único en el hemisferio norte) es esencial en el mantenimiento de los equilibrios ecológicos. El Gobierno de España parece decidido a avanzar en este sentido (7) lo cual es una magnífica noticia a pesar de la lamentable oposición de siete comunidades autónomas que se han dejado llevar por la presión de ciertos lobbies poderosos en lugar de estudiar, como ha hecho el Gobierno, los argumentos racionales salidos de la investigación científica en favor de esta relevante iniciativa (8 y 9) que esperemos que no se vea afectada.

"Para que en las noches españolas no dejen de escucharse los hermosos aullidos del lobo" (10)

Eduardo Sáez Maldonado

(1) Momento culminante del cuento musical "Pedro y el lobo", de Sergei Prokofiev, que mi tío Juan me ponía de niño. https://www.youtube.com/watch?v=UHVY6MFLpKM

(2) https://www.lavanguardia.com/vida/20210926/7748032/siete-comunidades-rebelan-prohibicion-cazar-lobos-espana.html

(3) https://www.moncloa.com/2021/09/22/castilla-leon-devolver-vende-lobo/?fbclid=IwAR3F0qFG-nTXkd3RE__8I3DQoUsmD7bkoiDtfENd5gmzDTNZo5lorAqdsQw

(4) https://www.20minutos.es/noticia/450328/0/fotos/caceria/garzon-bermejo/

(5) https://elpais.com/politica/2016/07/16/actualidad/1468687494_357490.html

(6) https://www.larazon.es/castilla-y-leon/20210925/7rmg2vmuqje3fl4mnlkt27tkqq.html?fbclid=IwAR2XhLhH3i8jRjzMj6Bk0hFixTh23_MfSfvFGayKIh-FxSqrBgdX0RpSlEs

(7) https://www.niusdiario.es/sociedad/medio-ambiente/lobo-gobierno-quiere-manadas-aumenten-decada-habitat-crezca_18_3091995362.html

(8) https://www.leonoticias.com/sociedad/ciencia/delibes-cientificos-caza-20210223113726-ntrc.html

(9) https://www.zamora24horas.com/provincia/vision-colegio-oficial-biologos-cyl-sobre-cambio-estatus-legal-lobo_12615729_102.html

(10) https://www.youtube.com/watch?v=pvQYNxB0aIE
Esta noticia ha recibido 866 visitas       Enviar esta noticia




<-Volver
Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los malagueños a expresar sus opiniones en este periódico digital.
Guadalhorce.net no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor.

Envíe su artículo o carta a:
redaccion@guadalhorce.net


guadalhorce.net
Periódico Independiente
Málaga

Depósito Legal:
MA - 1.023 - 2000

Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet

Director: Alejandro Ortega
Fundador: Federico Ortega

952 410 658
678 813 376
contador
visitas desde nov. 1998