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Tu diario. Libertad de expresion

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No se daña a quien se quiere
Natividad Castejón Valero. 05.08.19 
¿Qué es lo que hace que un hombre se decida a maltratar, o incluso a acabar con la vida de la persona a la que decía amar?
Es una pregunta difícil de contestar...
¿Qué es lo que pasa por la cabeza de un hombre para llegar hasta ese punto? Ciertamente, se me escapa.
No tengo claro si es un problema de la época actual (de la educación recibida por ambos géneros desde la infancia), o si podría llegar a diagnosticarse algún tipo de malformación congénita en el cerebro, o la ausencia de algún aminoácido... No lo sé.
Pero el resultado es el mismo: varias partidas de varones de diferentes añadas, han salido defectuosas.
En varias ocasiones me he encontrado con mamás que llaman a sus hijos varones "mi Rey", o "mi Príncipe". Y una tarde me dio por pensar: ¿Y si hemos transformado a nuestros hijos varones en el príncipe azul que nunca llegamos a encontrar?
¿Y si les hemos hecho creer desde pequeñitos que tienen derecho a todo, y obligación de nada, por el simple y mero hecho de ser "mi Rey"?

Puede que no tenga nada que ver... o puede que sí.

Porque si no, ¿de dónde parte esa idea de "¡Si no es pa mí, no es pa nadie!"? Como el que ha pagado una fortuna por un bien material... o como el que tiene claro que tener una pareja es sinónimo de poseer una propiedad... y que puedo hacer con ella lo que quiera "porque pa eso es mía".

Pero eso no es Amor. Nunca lo ha sido, y nunca lo será.

No es Amor controlar la vida de otra persona. Nunca lo ha sido pretender saber hasta su último dato, como quien se estudia un diccionario. Eso es aprehender.

No es posible decir que se ama a una persona, y a la vez vaciarla de contenido, para dejarla sin sustancia.
Igual que no es posible comprarse una casa preciosa, para arrancarle hasta los cimientos, y para luego ir diciendo que se hizo por amor.

Si de verdad amas a una persona, deseas lo mejor del mundo para ella. Aunque lo mejor del mundo sea estar lejos de ti.

De hecho, la más alta muestra de Amor jamás mostrada, es la renuncia. ¿Lo sabías?

Renunciar a una persona por su propio bienestar, es digno de admiración. Someterla, es demostrar la poca calidad del amor mostrado.

Sin embargo, para ciertos varones, perder una pareja viene a ser como perder una guerra... Lo que está en juego es su propio honor.

Y para ganar la batalla final, es lícito disponer las mejores armas contra el enemigo. O sea, aniquilar lo que más ama. Dicho de otro modo: "Si tú me rompes el corazón a mí, yo te lo romperé a ti".

No puedo poner ahora las palabras correctas, porque me duele el Alma sólo de pensarlo... y tampoco puedo imaginar un acto de cobardía más grande.

Más noble sería aceptar la derrota con la cabeza en alto y el corazón roto, y asumir que no se supo estar a la altura; que pretender ganar la batalla final en nombre de un honor que nunca existió.

¿Qué nos está pasando?
¿Y por qué no entendemos de una vez (como sociedad) que una mala persona nunca será un buen padre?
¿A qué esperamos para cambiar las leyes?

A lo mejor tendríamos que implantar un examen que habría que pasar antes de autorizarnos a ser padres... Estoy segura de que más de un@ lo suspendería. Yo la primera.

Pero una cosa está clara: tendríamos que invertir mucho más tiempo en educar en valores a nuestr@s hij@s, desde la más tierna infancia.

Puesto que a menudo no se hace desde el seno del hogar (porque no existe como tal), habría que hacerlo desde las escuelas.

Pero lo que no podemos permitirnos de ninguna manera, es insinuarles a nuestros jóvenes que es normal comer cada día con un asesinato en el telediario.

Porque no lo es. No es normal.

Los indígenas del Amazonas o los aborígenes de Australia, están infinitamente más evolucionados que nosotros en ese aspecto.

Para terminar, animo desde aquí a toda la comunidad científica a estudiar los casos de violencia de género, y averiguar cuál es el común denominador en todos ellos, para poder atajarlos de raíz.

¿De qué nos sirve vivir en una sociedad moderna, si no somos capaces de mantener un mínimo de respeto por nuestros semejantes?

Demasiadas preguntas sin respuesta.

Gracias y saludos,
Natividad Castejón

PD: Pido perdón por la ducha de realidad. Hoy amanecí indignada.
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