La agricultura en el Valle del Guadalhorce
La agricultura ha constituido durante muchos años la base económico de los municipios del Guadalhorce , las excelente condiciones climatológicas junto con la abundancia de agua, contribuyeron a que el sector primario fuese la base de la mayoría de las familias del valle . Sin embargo los cambios acaecidos a partir de los años 70, con el importante desarrollo turístico de la costa del sol junto al marcado minifundismo de la explotaciones contribuyo a la perdida de importancia de este sector, de esta forma los agricultores del valle han pasado ha ser agricultores a tiempo parcial, que tienen su actividad principal en otros sectores y en la agricultura su actividad secundaría, constituyendo esta una renta complementaria para la mayoría de las familias. Normalmente toda la familia participa en las labores del campo, labrado, tratamientos, recolección etc.
Estas buenas condiciones climáticas, la abundancia de agua y la
heterogeneidad del suelo ha facilitado que en el
Guadalhorce
puedan darse
diversidad de cultivos, entre los cultivos de regadío destacan los cítricos que
ocupan el 50 % de la superficie agrícola regada. Los frutales de pepita y hueso
están adquiriendo cierta importancia principalmente las variedades
extratempranas, ya que las condiciones climáticas les permite salir al mercado
antes que otras zonas por lo que los agricultores pueden adquirir mayores
ingresos por sus producciones. Los cultivos subtropicales también se están
introduciendo, dada la alta rentabilidad de estos cultivos, sin embargo existen
ciertas limitaciones par su cultivo de suelo y agua en algunas áreas de la
comarca.
Respecto a los cultivos de secano el olivar y el almendro
son los más representativos. Estos se suelen encontrar localizados
principalmente en zonas marginales, es decir en los piedemontes y serretas
interiores donde las pendientes son superiores al 16 %. Por tanto la relevancia
de estas producciones no se refiere únicamente a la componente de renta que
incorpora a la población rural, sino a la función medio ambiental que
desarrollan, manteniendo la biodiversidad y el suelo, ya que gran parte de estos
cultivos se suelen encontrar en zonas con elevadas pendientes donde la erosión
es muy alta.
Una de las limitaciones estructurales de la agricultura del
Valle
la constituye la
estructura de la propiedad que caracteriza a la comarca, donde proliferan
explotaciones de escasa dimensión y con cultivos que hacen imposible la
rentabilidad económica de las mismas. Mas si tenemos en cuenta la cercanía de la
Costa del Sol con una importante oferta de mano de obra, y con unos salarios con
los que el sector agrario le es imposible competir. Esto ha condicionado en gran
parte que la agricultura del Guadalhorce
no se haya modernizado e incorporado nuevas tecnologías y
técnicas de cultivo como medio para aumentar la productividad y rentabilidad de
las explotaciones, muchas de las cuales se han mantenido gracias a la
incorporación de la mano de obra familiar a la misma.
La agricultura del Guadalhorce
se
caracteriza por estar poco intensificada, y esto que en principio podría parecer
una debilidad también puede interpretarse como una oportunidad, ya que la
conversión de estos sistemas de producción en sistemas de producción ecológica o
integrada podría realizarse con poco esfuerzo, y aprovechar el nicho de mercado
que suponen actualmente estas producciones.
Respecto a la ganadería, es de destacar la importancia que
el sector caprino tiene en la comarca, con una cabaña de unas 70.000 cabezas, representando
aproximadamente el 32 % de la cabaña malagueña. En los últimos años la cabaña
caprina no solo no ha disminuido sino que incluso ha aumentado, es una de las
ganaderías que mas se ha modernizado. Se trata de un sector muy dinámico que
demanda información y formación, mejorando el sistema de manejo del ganado para
estabilizar sus producciones a lo largo del año y poder obtener la mayor
rentabilidad de su ganado. El tamaño medio de los rebaños oscila entre las 200 y
300 cabras por ganadero, rebaños mayores no serían viables ya que supondría la
incorporación de mano de obra a la explotación, y el ganadero no puede competir
con los salarios que ofrece la costa.
La importancia del sector porcino, bovino y avícola en la
comarca no es
representativo existen algunas explotaciones pero sin que lleguen a tener
significación. Las explotaciones que han subsistido es porque se han modernizado
y adaptado a las nuevas legislaciones.
La estratégica situación geográfica de la
comarca esta actuando
como un arma de doble filo para el sistema agroalimentario de la
comarca. Por un lado la
cercanía a la Costa del Sol y la Capital esta provocando que sobre tierras que
tradicionalmente eran agrícolas exista actualmente una fuerte presión
urbanística, además esta contribuyendo a la entrada de turistas anglosajones que
fijan su residencia en estas pequeñas explotaciones despreocupándose de la
explotación de las tierras. La consecuencia mas inmediata de estas nuevas
tendencias es la perdida del paisaje agrícola y de su biodiversidad, uno de las
principales potencialidades de la comarca.
Por otro lado la Costa y la Capital constituyen un
importante mercado para las producciones locales del
Guadalhorce
Ante los
problemas de seguridad alimentaría, la pérdida de identidad de las producciones
y en general el proceso de globalización en el que nos hayamos inmerso, esta
surgiendo un segmento de la población, principalmente urbanitas que algún
momento estuvieron ligados con el medio rural que demandan productos típicos,
ligados con un territorio y de calidad.
Las nuevas tendencias de consumo y la sostenibilidad de los sistemas productivos locales están introduciendo un nuevo concepto de agricultura que no es el meramente productivo, hablamos de la multifuncionalidad de la agricultura. Este es un nuevo concepto de agricultura, cuya función no es la meramente productiva, sino que tiene una función paisajística, de conservación del medio ambiente, mantenimiento de la biodiversidad y contribución a la vida social de los habitantes del medio rual. La aportación de la agricultura a la sociedad es pues mayor que el valor de los alimentos que produce. El objetivo por tanto del programa agrícola y ganadero del Guadalhorce es por tanto el aumento de rentabilidad y sostebilidad de los sistemas productivos locales mediante la diferenciación de sus producciones locales respetando su entorno.
Objetivos específicos:
La organización de
los agentes implicados en las producciones agrarias y ganaderas es fundamental
para aprovechar las economías de escala, máxime en una zona donde el principal
problema que encontramos es la reducida dimensión de las explotaciones que hace
que los márgenes de rentabilidad sean muy bajos.
Existe un segmento significativo de la población que ante el proceso de globalización en el que nos hayamos inmerso y los problemas de seguridad alimentaría que se están produciendo, se preocupa por los productos que consume y demanda productos ecológicos o de producción integrada. Producidos en un sistema equilibrado y respetando la propia ecología de los cultivos. Esta podría se una buena alternativa para la agricultura delGuadalhorce poco intensificada y con grandes potencialidades.
La agricultura consume casi el 80% de los recursos hídricos disponibles, muchos de estos recursos se pierden por las malas condiciones de los canales de distribución. En este sentido la Junta de Andalucía ha sacado una línea de ayudas, para la mejora y modernización de infraestructuras de riego y el ahorro de agua, desde el grupo ayudamos a las comunidades de regantes en la gestión de estas ayudas así como facilitamos asesoramiento en la gestión de uso del agua.
Informar, formar
y asesorar a los agricultores y ganaderos de la
comarca, con el fin de
profesionalizar el sector.
La introducción de
nuevos cultivos en el Guadalhorce o el aumento de rentabilidad de los ya existente esta
directamente relacionado con la formación de los agentes encargados de
introducir estos nuevos cultivos. La formación tanto de agricultores como
ganadero es la base fundamental sobre la que deben asentarse cualquier
estrategia de desarrollo.
Modernización de
las explotaciones ganaderas.
El sector
ganadero y principalmente el sector caprino tiene una importancia significativa
en el Guadalhorce , la
nuevas normativas y tendencias del mercado están obligando a las explotaciones
a modernizarse e incorporar las nuevas tecnologías en sus sistemas de gestión.
Mediante estas actuaciones se pretende dar respuesta a las demandas de este
sector, que además se caracteriza por ser muy dinámico.
Mediante
este objetivo se pretende establecer líneas de investigación en cultivos y
sectores ganaderos estratégicos del Guadalhorce que
contribuyan a mejorar la calidad del producto final, así como certificaciones de
calidad en los sistemas de producción que contribuyan y faciliten la
comercialización de los productos locales.
Potenciar la industria agroalimentaria de Valle del Guadalhorce
Intentar que los
productos producidos en el Guadalhorce sean transformados en el propio
Valle es uno de los
objetivos del grupo de desarrollo, con la consiguiente incorporación de valor
añadido a los productos y la riqueza que esto generaría en la
comarca.
La zona del
Guadalhorce se
caracteriza por la existencia de gran multitud de industrias agroalimentarias de
dimensiones medias y carácter familiar, lo que unido a la falta de
asociacionismo entre las distintas empresas ha impedido en muchos casos una
adecuada comercialización de los productos. Es necesario por tanto realizar
acciones encaminadas a aunar esfuerzo entre las distintas empresas para buscar
nuevos nichos de mercado y realizar acciones conjuntas de comercialización.
Promocionar los productos agroalimentarios típicos del Guadalhorce
Dar a conocer los
productos del Guadalhorce
y sus características diferenciales es fundamental para el desarrollo de un area.
Desarrollar e impulsar el sector de la aceituna aloreña
El producto estrella y que mejor identifica a la comarca del Guadalhorce es la aceituna aloreña, esta es una variedad que tiene doble utilidad puede usarse para mesa o para aceite. Sin embargo sus excelentes características para su consumo en mesa ha hecho que se le reconozca tanto a nivel provincial como nacional y que en el mercado alcance un precio bastante superior al de otras aceitunas de mesa. Es por ello por lo que hemos apostado por este producto y por lo tanto se esta trabajando, con los productores, transformadores y distribuidores.