Entorno de la comarca del Valle del Guadalhorce

Geografía                        
                                 
     
Este valle  es, al mismo tiempo, camino y corredor fértil, anfiteatro de sierras que aportan aguas y paisaje de fondo. Huertas salpicadas de casas de labranza y cortijos, surcadas por caminos, el ferrocarril y canales, huertas que cubren el fondo del valle y trepan en bancales por las colinas, engullendo pueblos de recio pasado, hasta culminar en Álora y los pantanos del  Guadalhorce , el río de Málaga. El paisaje se hace ahora
 
adusto y salvaje, con desfiladeros casi verticales y cortados calizos, impregnado de la historia del levantamiento de los muladíes frente al poder central de la Córdoba califal.
  Entorno                            
Cártama, famosa por sus embutidos, la población se extiende a los pies de la ermita de la Virgen de los Remedios, obra del XVIII, sobre una mezquita, con la parroquia de San Pedro, de tres naves bajo artesonado mudéjar, en medio de su blanco casco urbano. A corta distancia de Cártama están Alhaurín el Grande, donde se recuerda con cariño al hispanista Gerald Brenan, con los restos
    Fuente de los Caños en Alhaurín
 
del castillo de Fahala, la iglesia de la Encarnación y la fuente de los Caños, y Coín, que pese a su reciente desarrollo urbano, es todavía buen exponente de los tradicionales pueblos blancos malagueños. Apoyada en una productiva actividad hortofrutícola, cuenta con dos iglesias parroquiales, la de San Andrés, más conocida por la Caridad, y San juan, la primera del siglo XVII y la segunda del XVI con reformas del XVIII. En las afueras de Coín, en la carretera que conduce a Monda, se Ialza el santuario de la Virgen de la Fuensanta, de los siglos XVI-XVIII.
  Álora  
Álora es una villa pintoresca, con casas encaramadas sobre peñas y barrancos bajo los que serpentea el río. Disfruta de edificios dignos de consideración, como la iglesia de la Encarnación, del siglo XVII, la ermita de la Veracruz, pequeña construcción del siglo XVI levantada para conmemorar una victoria sobre los moriscos sublevados, y el convento de las Flores, a un par de kilómetros del casco urbano, desde donde se divisa una espléndida panorámica del valle. Ardales, que perteneció a Eugenia de Montijo, condesa de Teba, presenta una configuración urbana
 
típicamente medieval, arremolinada alrededor de la Peña y su castillo, con calles sinuosas y casas encaladas En lo monumental domina la iglesia de los Remedios Cerca de Ardales despuntan los restos del Castillo de Turón, un estratégico puntal defensivo de los nazaríes frente a los castellanos La cueva de dolía Trinidad o de Ardales es otra referencia de visita con impresionantes salas y pinturas del Paleolitico superior.
 
Entre Ardales, Teba, Campillos, Antequera y Álora se encuentra el complejo de embalses más importante de Andalucía, compuesto por los de Conde de Guadalhorce (Ardales), Guadalteba (Teba y Campillos) y Guadalhorce (Campillos y Antequera), junto con uno más pequeño, el Gaitanejo, el contraembalse de la Encantada y el depósito-embalse de las Mesas de Villaverde. Todas estas láminas de agua, entretejidas con los abruptos relieves del entorno y diversos restos históricos, dibujan un espacio de especial atractivo. Para disfrutarlo, se puede acceder desde Álora o Ardales. Desde Álora, se llega al poblado del Chorro y su estación de ferrocarril, fundado
    Cueva de Ardales
 
para alojar a los trabajadores que construían los pantanos. Entre el Chorro y el embalse de Guadalhorce una carretera trepa hasta las ruinas de Bobastro, mágico paraje con los vestigios de un alcázar y una iglesia rupestre mozárabe. La iglesia de Bobastro, excavada en la roca y de estil o mozárabe, deja ver los restos de tres naves separadas por arcos de herradura, con tres capillas en la cabecera. Si se prosigue hasta el final de la carretera se alcanzan las Mesas de Villaverde, un extraordinario mirador panorártíico de los contornos.
        Ruinas de Bobastro  
  Gastronomía                      
 
La Gastronomía de la comarca tiene unas características comunes aunque con variaciones según el pueblo. La primera de ellas es la gran variedad de primeros platos: sopas perotas, sopa hervía, sopa de agua por encima y malcocinao, que viene determinada por la producción abundante de hortalizas, que constituyen el principal ingrediente de estos platos. La segunda característica es la presencia de los cítricos en la cocina: ensalada de naranjas, uso del limón en
    Ensadala de Naranja
 
vez del vinagre como aditivo. La tercera característica podría ser las denominaciones sugerentes de los platos como "matamarío" o "malcocinao". Por lo demás, la cocina de esta zona, al igual que de otras muchas, se basa en los productos tradicionales y comunes, el aceite de oliva, el cerdo, el cabrito, el cordero, y alguna especialidad de caza o de productos estacionales como las setas, en las zonas de montaña. La repostería tiene ejemplos de mucha calidad y tradición como las tortas de almendra de Ardales y en general los roscos y los mantecados.
  Fiestas                              
 

- Alhaurín el Grande:
  Semana Santa, variable, considerada como una de las tres más importantes de la   provincia. Dos cofradías, los verdes y los moraos, rivalizan en sus pasos   procesionales.
 
- Álora:
  Semana Santa. Las procesiones se celebran el Domingo de Ramos, el   Jueves y   Viernes Santo y el Domingo de Resurrección. El Viernes Santo se produce   "La   Despedía", ceremonia en la que las imágenes de Jesús Nazareno y la Dolorosa   se   encuentran y saludan con movimientos que suponen un gran esfuerzo para los   portadores. Participa el pueblo en masa.
- Carratraca:
  Semana Santa, de la que destaca la escenificación de la Pasión de Cristo   el   Viernes y Sábado Santos, donde intervienen más de cien actores del pueblo. Se   celebra en la plaza de toros y comienza a las cinco de la tarde.
- Coín:
  Feria y fiestas patronales en honor de la Virgen de la Fuensanta, del 10 al 15 de   Agosto. Este festejo popular data de 1756 cuando Carlos III concedió a la villa de   Coín la gracia de que podía tener cuatro días de feria. Se trataba de una   feriamercado   para potenciar la comercialización de los productos agropecuarios y   elevar la   categoría de Coín dentro de la comarca.