TRADICIÓN. Esta sopa fue en sus inicios
una comida de subsistencia típica de zonas rurales.
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SOPAS PEROTAS |
Ingredientes para 4 personas: Un cuarterón
(unos 250 g) de pan casero de días anteriores, migado a pellizcos,
aceite de oliva, tomate, pimiento verde, patatas cortadas a rodajas
finas, espárragos verdes o habas, según la temporada.
Preparación: Se hace un sofrito en una sartén y se le añade agua.
Posteriormente se le agrega el pan migado, y removerlo todo 'sin que
sobre ni falte' porque entonces saldrán 'aceitosas o cortas'.
Cómo servirlas: Se comen en lebrillo con 'cucharada y paso atrás' y se
acompañan con pepino o fruta de la temporada. |
UN día gris y ventoso acogió a los numerosos
visitantes, más de un millar de personas, que se congregaron ayer domingo en
Álora para conocer y probar el plato más típico de la localidad, las sopas
perotas, bajo el lema 'Álora pone las sopas, pon tú la cuchara'. Sin
embargo, las condiciones meteorológicas y el frío, en torno a los 15 grados,
restaron público, que acudió en menor número del previsto por la
organización. No obstante, a mediodía, se llenaron calles y plazas y el
ambiente se caldeó rápidamente.
Ciudadanos procedentes de diferentes pueblos y de barrios de Málaga no
quisieron perderse esta jornada y pudieron saborear la hospitalidad perota y
su gastronomía típica. Todos los asistentes mostraron curiosidad por muchos
aspectos de la localidad y quedaron tan encantados que ya aseguran su
presencia para el próximo año.
En la Fuente Arriba se podían adquirir productos típicos en más de los 30
puestos ubicados en los laterales. Fue en la Plaza Baja de la Despedía donde
se hizo la degustación del plato típico al son de la música de pandas de
verdiales y la banda municipal, que animaron el ambiente.
El alcalde de la localidad, Salvador García, se encargó de dar la bienvenida
a los visitantes desde la plaza del Ayuntamiento. «Queremos recuperar las
tradiciones y las sopas son una parte esencial», comentó.
Las sopas perotas han sido comida de subsistencia y la comida típica del
campo. Se aprovechaba el pan asentado de días anteriores. Se migaba a
pellizcos en un lebrillo un trozo de pan cercano al cuarto de kilo, que
llaman 'cuarterón'. José Guerrero, jubilado, explicaba ayer que hacía este
plato desde que tenía 14 años y manifestaba que las sopas estaban más buenas
cuando se hacían con leña, sobre dos piedras, a manera de trébedes, en el
campo.
Tradición
Las sopas perotas han estado ligadas siempre a la tradición y cultura
popular de la localidad. Así, su preparación y uno de sus ingredientes, el
aceite, han sido protagonistas de curiosas anécdotas muy conocidas por los
vecinos.
Una de ellas es la que contaba Antonio Espíldora, cuando la señora de la
casa, muy rezadora y beata, lanzaba la retahíla de jaculatorias para que le
salieran buenas las sopas. «Échele más aceite, acorte los rezos y deje a los
santos en paz y verá usted lo buenas que salen», le dijo a la mujer.